Entre los Sueños de un Rey Élfico
La magia más hermosa de este mundo, es la magia de creer... Yo creí, creí conocer un mundo distinto, un mundo donde todos viven felices y en paz, un mundo en donde descubrí el amor. Pero ese mundo nadie lo conoce y si hablase de él, pensarían que estoy loco, pues sólo lo veo cuando cierro los ojos... Asi que si bien no abro mi boca en divulgarlo, abro mi corazón a exponer la razón de mi felicidad. Acaso sólo es un dulce sueño? Juzgue el corazón. Shinzou no Elf
domingo, 9 de julio de 2006
Necedades
La vida a veces parece efímera. Pasa por delante de nustros ojos y se nos va sin que nos demos cuenta.
Así pasó con la mujer que amé. llegó a mi vida como un torbellino y se fue luego que todo lo destrozó.
El problema es que todavía la amo. Se que en principio fui tonto y que no supe entregarle lo que debía.
Más de nada sirvió de todo arrepentirme. Después traté de entregarle lo mejor y amarla como el perfecto amor de Dios.
Pero ya era tarde para el cambio. Ni siquiera el amor de Dios pudo con ella y su frialdad ya era antipatía.
Dios me lo entregó y Dios me lo quitó. Quiero ahora tener su consuelo y saber que la perdí por necedad y estupidez mía.
Pero muy en el fondo se que no es así. El no amar con el amor de Dios nos hace débiles y somos ciegos sin querer ver.
Eso es lo que pasa aun con ella. No es feliz porque no sintió mi amor y tampoco lo es pues no siente el de Dios.
Ahora si quisiera lo podría tener. Pues la amo y acepto sin pero o condición y eso sanaría cualquier corazón partido.
Por eso ahora yo soy el victorioso. Tuve la dicha de amar sin necesitar nada a cambio pues eso me hacía feliz.
No esperaba nada mas que poder amar. Y fui feliz mientras no me ilusionara con sus falsas y vanas esperanzas.
A pesar que me ha destrozodo yo resisto. Todo me es más fácil al lado de Dios y protegido bajo su infinito amor de Padre.
Me duele en el alma cuando juega conmigo. Pero en el amor de Dios hay siempre perdón y este no me permite hacer lo que ella.
Sólo que me duele verla como está. Dios mio ¡hasta cuando ella será necia y no querrá verte como de boca lo dice!
Por eso sólo te pido para ella perdón. Perdónala con toda tu misericordia y amor, porque aún no sabe lo que hace.
Así pasó con la mujer que amé. llegó a mi vida como un torbellino y se fue luego que todo lo destrozó.
El problema es que todavía la amo. Se que en principio fui tonto y que no supe entregarle lo que debía.
Más de nada sirvió de todo arrepentirme. Después traté de entregarle lo mejor y amarla como el perfecto amor de Dios.
Pero ya era tarde para el cambio. Ni siquiera el amor de Dios pudo con ella y su frialdad ya era antipatía.
Dios me lo entregó y Dios me lo quitó. Quiero ahora tener su consuelo y saber que la perdí por necedad y estupidez mía.
Pero muy en el fondo se que no es así. El no amar con el amor de Dios nos hace débiles y somos ciegos sin querer ver.
Eso es lo que pasa aun con ella. No es feliz porque no sintió mi amor y tampoco lo es pues no siente el de Dios.
Ahora si quisiera lo podría tener. Pues la amo y acepto sin pero o condición y eso sanaría cualquier corazón partido.
Por eso ahora yo soy el victorioso. Tuve la dicha de amar sin necesitar nada a cambio pues eso me hacía feliz.
No esperaba nada mas que poder amar. Y fui feliz mientras no me ilusionara con sus falsas y vanas esperanzas.
A pesar que me ha destrozodo yo resisto. Todo me es más fácil al lado de Dios y protegido bajo su infinito amor de Padre.
Me duele en el alma cuando juega conmigo. Pero en el amor de Dios hay siempre perdón y este no me permite hacer lo que ella.
Sólo que me duele verla como está. Dios mio ¡hasta cuando ella será necia y no querrá verte como de boca lo dice!
Por eso sólo te pido para ella perdón. Perdónala con toda tu misericordia y amor, porque aún no sabe lo que hace.
Publicado por Shinzou no Elf |
11:45


