domingo, 9 de julio de 2006

Necedades

La vida a veces parece efímera. Pasa por delante de nustros ojos y se nos va sin que nos demos cuenta.
Así pasó con la mujer que amé. llegó a mi vida como un torbellino y se fue luego que todo lo destrozó.
El problema es que todavía la amo. Se que en principio fui tonto y que no supe entregarle lo que debía.
Más de nada sirvió de todo arrepentirme. Después traté de entregarle lo mejor y amarla como el perfecto amor de Dios.
Pero ya era tarde para el cambio. Ni siquiera el amor de Dios pudo con ella y su frialdad ya era antipatía.
Dios me lo entregó y Dios me lo quitó. Quiero ahora tener su consuelo y saber que la perdí por necedad y estupidez mía.
Pero muy en el fondo se que no es así. El no amar con el amor de Dios nos hace débiles y somos ciegos sin querer ver.
Eso es lo que pasa aun con ella. No es feliz porque no sintió mi amor y tampoco lo es pues no siente el de Dios.
Ahora si quisiera lo podría tener. Pues la amo y acepto sin pero o condición y eso sanaría cualquier corazón partido.
Por eso ahora yo soy el victorioso. Tuve la dicha de amar sin necesitar nada a cambio pues eso me hacía feliz.
No esperaba nada mas que poder amar. Y fui feliz mientras no me ilusionara con sus falsas y vanas esperanzas.
A pesar que me ha destrozodo yo resisto. Todo me es más fácil al lado de Dios y protegido bajo su infinito amor de Padre.
Me duele en el alma cuando juega conmigo. Pero en el amor de Dios hay siempre perdón y este no me permite hacer lo que ella.
Sólo que me duele verla como está. Dios mio ¡hasta cuando ella será necia y no querrá verte como de boca lo dice!
Por eso sólo te pido para ella perdón. Perdónala con toda tu misericordia y amor, porque aún no sabe lo que hace.

Publicado por Shinzou no Elf |  11:45 Enlace permanente

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